lunes, 28 de marzo de 2016

El miedo

A mi lo que me gusta del miedo es que me deja sin respiración, me aprieta la garganta fuerte y me deja sin aire, me estrangula, me ahoga. El miedo.
Por primera vez en años estoy dispuesta a plantarle cara, darle un manotazo y volver a coger aire mientras me aprieta, me revolveré, pero esta vez no me ahogará. 
Esta vez, no.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Y dos años más tarde..

2 años más tarde sigo sin buscar culpables, digo que estoy molesta, enfadada, que nunca debió haber pasado, que nunca...meh. Ojalá estuvieras aquí ahora mismo.

La culpa es de Adele, siempre, llega con ese "Hello" que te revuelve el alma justo en la fecha en la que "nos conocimos" y te pasas 4 minutos y 56 segundos rumiando el "hello from the other side" de marras.

En nuestra historia no sonaba Adele, sonaba Birdy, a la cual NO puedo escuchar sin llorar como una magdalena. Me has hecho odiar canciones, sitios, ¿Sabes que no voy al obradoiro?, no sin ti, incluso situaciones...

¿Sabes? Siempre pensé que eras demasiado bueno para mi, que idiota era y soy, porque a veces aún me recuerdo que si no funcionó fue porque he sido demasiado clara contigo. Aunque siempre es mi culpa. Siempre.

A veces miro el móvil y digo, ¿y si llama y me pide perdón? ¿Y si me manda un whatsapp?

Te busco en el facebook, te veo sonreír, siempre de medio lado, con esa sonrisa medio triste y canalla que tenías, digo, joder, lo que daría por tomarnos un café y que me cuentes como te va todo.

Preguntarte si has conocido a alguien a quien manejar a tu antojo, a quien hacer reír, con quien compartir manta y palomitas de mantequilla mientras veis un clásico, alguien a quien regalarle paraguas rojos, alguien a quien joderle la vida desapareciendo de un día para otro tras haberle dado todo...

Diciembre, diciembre, ojalá se borrara del calendario, dos años ya, dos años en los que me has conseguido que no confíe en nadie, que no deje entrar a nadie, que se me hiele el corazón..dos años.

Si te tuviera delante otra vez durante 5 minutos no te reprocharía que te fueras sin despedirte, no te pediría explicaciones, no, te abrazaría muy fuerte. Así de idiota soy, perdono, aunque no olvido.

He decidido que este diciembre es el último que te echaré de menos. Es mi único propósito para el 2016, hacer que el próximo diciembre no recuerde ni tu nombre. Y lo conseguiré.

jueves, 13 de agosto de 2015

Alejandra, conocida como santa paciencia

Toda mi vida he delegado en los demás mis decisiones, sin querer o simplemente por no querer decidir, hasta AHORA. 

ME HE HARTADO DE AGUANTAR QUE OTROS DECIDAN POR MI. 

Quizás es tarde, pero nunca es tarde si la dicha es buena.

Recuerdo cuando era pequeña, nunca me dejaban elegir la ropa que me ponía, mi señora madre a la que adoro y le debo mi exquisito gusto por la ropa de marca, se encargaba de todo. Hasta hace no mucho ella mandaba en mi armario, luego me rebelé y tuve esa época grunge y depresiva que todos tenemos una vez en la vida (a Dios gracias no hay fotos de esa época).
En los estudios, siempre me inculcaron que debía ser medico o sanitaria, decidí estudiar enfermería, pero por suerte o desgracia la nota no me alcanzó y me quedé pelín descolgada, entonces mis padres (otra vez) decidieron mandarme a estudiar a Madrid, ay señor, de aquella llevaba 3 años con mi novio de la infancia/padre de mis hijos/déjalo ir que peso me saqué de encima.  Mi querido novio no quería qiue me fuera a estudiar fuera y asentí, me planté en casa y dije que no iba a estudiar enfermería, tras el brutal revuelo que hubo en casa decidí enfadar más a mis padres y estudiar derecho. Si, todo lo contrario, siempre he sido una rebelde.

Escuché de boca de mi novio, de mis padre, de mi familia que NO podría con la carrera, JAJAJAJAJAJAJAJAJA, 7 años más tarde y un máster más tarde para no perder un año con una sola asignatura me presenté en casa con dos diplomas y un corte de manga. ¿Qué no iba a que?

El máster de RRHH, otra decisión tomada sin mi, quería estudiar en Garrigues, mi obsesión por trabajar allí no tiene limites, juro que daría un brazo, una pierna y mi alma por ser abogada allí, así que la mejor opción era entrar desde abajo, pero ay, el máster se impartía en Madrid y mis padres decidieron por mi que mejor que lo estudiara más cerca. Claro, más cerca.

Acabé estudiando en Coruña, trabajando en Repsol, cogiendo una depresión y el resto ya lo sabéis.

Hace tiempo que me ronda la idea de ser mi propia jefa, la dueña del cortijo, de mi cortijo, pero un día llega una carta, cuyo logo conocerías con los ojos cerrados, el corazón te palpita y dices, ahora sí, esta vez si, pero otra vez vuelven a tomar decisiones por ti, otra vez.

Y que queréis que os diga, VOY A HACER LO QUE ME SALGA DE LOS COJONES. (perdonad el lenguaje pero estoy enfadada!).

Llevo meses saturada por todo lo que me rodea, trabajo, amistades, tú, quiero/necesito/exijo mi espacio, me he hartado de dar explicaciones, de estar en guerras que no me incumben, de recibir capturas de pantalla con mira lo que ha dicho, mira lo que ha hecho o de tener que explicar por que cojones me gustan los cuentos. Pues porque si, coño, dejadme vivir en paz.

Mi paciencia es casi infinita pero me habéis desbordado entre todos. Pido respeto y que me dejéis en paz una temporada. YA. Quiero equivocarme sola. Ya me he cansado de que la gente decida por mi, NUNCA MAIS,




jueves, 26 de febrero de 2015

La gente y las tiritas

Desde que era pequeña era aficionada a los chats, a conocer gente por internet, viví la época de quedar los domingos con las amiguis e ir al "ciber", en vez de al cine, ¿por qué nos gustaba conocer detrás de una pantalla? Era mucho más fácil fingir quien no eres, yo era siempre, guapa, delgada, morena y bajita, si, bajita, mi metro ochenta me ha producido casi tantos traumas como el tamaño de mi cadera.

Como la que tuvo retuvo a día de hoy sigo usando las redes sociales para echarme unas risas y de paso hacer miles de cosas, comentar gran hermano, la peli del domingo, el último disco de Ana Torroja, hacerle campaña a mi jefe, buscar trabajo, conocer gente....

Amigos, aquí el error más garrafal que he cometido en 29 años de vida (en breve 30!), pese a que
me dije a mi misma que no iba a caer más en esas mierdas pues de esto  que un día te encuentras baja de moral, sin peinar, gorda e hinchada a chocolate y decides reabrir aquella pagina que juraste y perjuraste que nunca más.

Un saludo, una sonrisa, un que tal y empezáis a hablar, te sorprende que queden chicos educados en el mundo que a la vez sean guapos, altos, listos, cultos y de cerca. Sospechad pequeñas, los hombres así no existen, tras apenas 15 minutos en la pagina te entra la cordura y recuerdas porque estas soltera y porque la habías cerrado.

Te despides y ese chico, te pide el numero, ¿por que no?, si nunca escriben, es como los que conoces en los bares, yo soy de las que da mal el numero, el chico del 685 me odia, muchísimo, lo sé y algún día nos conoceremos, lo prometo. Te compensaré que aguantes a mis ligues alcohólicos al día siguiente. Sin embargo el subconsciente me traicionó y le di el bueno, el de verdad y tachán, escribió.

He de reconocer que el chico era majo, muy majo, pero la sombra del vasco es alargada y NO ME FÍO NI DE MI MISMA, así que intentas poner distancia, pero esa persona no te deja marcharte, ¿por que? ¿Que quieres de mi?  Yo soy de hechos, no de palabras, las palabras a través de una pantalla son la cosa más falsa que existe, lo sé, lo sabe y lo sabemos.

Tengo muy presentes las maletas a medio hacer por viajes cancelados en el último momento, cancelaciones de billetes, mentiras y una misteriosa desaparición. No, no, no, no.

Posiblemente sea un chico encantador, pero hay gente que es como las tiritas, hay que arrancarla sin pensar. Dicen que así duele menos. Dicen.

domingo, 25 de enero de 2015

Casualidades

Tras llevar todo un día de compras aguantando a mi señora madre sólo quería llegar a casa, calzarme unos tacones e irme de fiesta a ahogar mis males en Absolut con tónica.

Eran las 22.04, rezaba porque nos echaran de una vez del Corte Inglés y justo cuando la arrastraba hacia las escaleras mecánicas pasó.

Te vi, me viste.

Trague saliva, ibas con una chica y un chico, no me detuve a mirar, el corazón me latía desbocado,

¿Cuantos años hacia que no nos veíamos? 4 o 5 tranquilamente, 4 o 5 años desde que me diste un beso en la frente, nos miramos llenos de lagrimas y decidimos que era mejor dejarlo estar, porque los chicos como tú no estaban con chicas como yo.


Es imposible no acordarme de esos ojos verdes que tanta ilusión y tantas sonrisas me dieron durante aquel maravilloso año de mi vida, sin ir más lejos cada día al acostarme sonrío pensando en ti pues la compañera de piso que me regalaste, aquella ENORME (e incomoda) Hello Kitty está encima de mi casa, guardando mis sueños y haciéndole compañía a "churriña".

Durante ese segundo en que nuestros ojos se cruzaron ayer me pasó nuestra historia como en un película, como nos conocimos, las churrascadas, las noches de verano, los copazos, las cenas, joder, ¿te acuerdas de cuando cerraste aquel restaurante sólo para que cenáramos solos?, los paseos interminable en coche, la cantidad de sitios bonitos que conocí contigo, tus bromas, la frustración, la despedida, tus sonrisas pero sobre todo me acordé de porque me enamoré de esos ojos verdes.

Yo me puse muy nerviosa, tú me mirabas como preguntándome si era yo, si, era la churriña, Te respondí con un melenazo cual Pantoja propio de mis nervios, mis inseguridades y mi ataque de ansiedad del momento,

Durante el trayecto a mi casa me plantee escribirte un whatsapp, decirte que era yo, que me alegraba de verte, que podíamos tomar un café, ponernos al día, abrazarnos, volver a sonreírnos, escribí y reescribí el mensaje medio millón de veces, el nudo en la garganta me decía que hiciera eso, mi estomago decía que lo dejara estar y a la altura de Rois tomé una decisión.

Borré los mensajes escritos y fui a la agenda, te busqué, respiré hondo y borré tu numero.
 No, no me lo sé de memoria.
Es mejor dejar las cosas como están.

Que sepas que me he alegrado de verte.

lunes, 5 de enero de 2015

Alineando chakras

Bienvenidos al mejor momento de mi vida.

No suelo marcarme propósitos de año nuevo porque no los cumplo, este año lo he empezado poniendo en orden mi vida, que gusto, aclarar oscuridades. Cartas encima de la mesa y sonrisa puesta.

Este 2015 debería ser un punto de inflexión en mi vida, señores, cumplo 30 años. 30 años.

Tengo poca salud, trabajo no remunerado y nulo amor, pero TODAS las mañanas me levanto con una sonrisa y con unas ganas de vivir, disfrutar, aprender, tropezar, caer, remendar, volver a empezar increíbles.

La vida es corta, vivir es increíble y si tienes al lado a quien te la haga fácil es mucho mas simple. En otra punta de España, en la puerta de al lado, en la capital de España, en el fin del mundo. Mi circulo hace que mi día a día sea más llevadero y tú, tú haces que tenga esa vitalidad que creía muerta.

Luchar, luchar, luchar. ¿Hemos llegado hasta aquí? Construyamos el puto sueño que tenemos en mente. Los 30 son nuestro mejor momento, mi mejor momento, a por ello.

He empezado el año riendo y prometo acabarlo riendo, es el único "no propósito" que tengo para este año.

SER FELIZ.

Y lo dicho, bienvenidos al mejor momento de mi vida, si pasáis y os quedáis, ayudarme a decorar el salón. 

viernes, 19 de diciembre de 2014

Milagros navideños y otros cuentos

Nunca he sido navideña, en general el 22 por la mañana me entra el espíritu navideño y el 22 a la noche se me pasa pero este año es distinto....

El secretario del centro de negocios donde trabajo me dijo que las cosas buenas pasan si se buscan y que a la gente buena le pasan cosas buenas, yo le daba la razón cual loco pero oye, tras los acontecimientos de estos últimos días, empiezo a creer en eso de la navidad y su magia...

- Una buena noticia: Mi madre lleva 26 años desempleada, por circunstancias de la vida decidió criar a sus hijos y en ellos ha invertido su vida, su dedicación y su tiempo, mi padre está prejubilado, tiempos difíciles corrían en mi casa, pues yo genero más gastos que ingresos y mi hermano está en etapa estudiantil, como un milagro navideño de esos que solo pasan en las pelis cutres de esta época del año una carta ha llegado a mi casa, dirigida a mi madre, gracias al ministerio de trabajo y seguridad social por darnos un respiro en forma de milagro navideño.

- Un amigo por navidad: Podría ser perfectamente el titulo de una peli ñoña de antena 3 a la tarde, pero no, es una historia real propia de esta época del año.
¿Qué posibilidades hay de conocer a alguien y que en 5 minutos te cambie la vida? 0,00000001, y por primera vez en la historia de mi vida soy ese porcentaje, cruzar una sonrisa, una mirada y decir interiormente: ¡joder, joder, joder!, respirar hondo y saludar. Compartir tortilla, croquetas, té y decirte a ti misma, como me suena esta historia, me sonaba si, era como si la vida quisiera darme otra oportunidad para remendar los errores que cometí con José.
Cuando nos despedimos dije, lo sé, es un chico maravilloso pero NO voy a volver a verlo, alguien debería ayudarme a quitarme de encima esas inseguridades, ese eres tú.
A los 15 minutos tenía un mensaje preguntándome si podíamos tomar un café otro día, mi corazón agitado por la cantidad de cafeína ingerida dio siete volteretas y cuando se recuperó dijo, chica, eres una gilipollas y lo soy.

- He vuelto a reírme: Si, llevaba tiempo apagada, sin ganas de salir, de relacionarme, dejando de lado a propios y extraños, centrándome en el trabajo, en mi familia y dándome un tiempo a mí misma, pero ayer, ay, el día de ayer lo recordaré como el mejor día del 2014. Gracias al pajarillo, a los reconvenidos, a mi jefe, al secretario de mi curro y gracias al mundo, ayer lloré de risa, porque tengo los mejores amigos del mundo. Los que están ahí cuando simplemente necesitas un ratito de buena compañía.
Voy a despedir el 2014 como un año agridulce, pero este diciembre ha sido especial, gracias a TODOS los que lo habéis hecho posible, los que me habéis aguantado con mis dramas del TFM, los que me habéis invitado a un té con cigarro para que me desahogara, gracias a los que me habéis llevado de cena, a los que me habéis ofrecido un sofá con mantita, una peli con palomitas, una escapada a Madrid, un viaje a Valencia, me habéis descubierto música, pelis y series nuevas. Una mención especial para aquel hijo puto que me ha hecho la vida imposible un año más.
Todas las sonrisas de estos 365 días son vuestras, para y por vosotros. Estoy súper navideña, no os quejéis.

TODOS sabéis quienes sois, y a ti, Little N, TE QUIERO.