lunes, 21 de julio de 2014

Quizás

A punto de cumplir 29 años, pluriempleada, sin trazas de independizarme de mi pequeña habitación de 45 metros cuadrados en un plazo razonablemente corto, sin novio, sin amigos (ya me entendéis), sin nada...pues eso que me ha dado por pensar.
No, no he pensado a lo grande, he pensado en un "nosotros", pero no, contigo no, bicho, ni con el otro, ni con el de más allá, yo me entiendo.

Un nosotros que sepa a libertad, a derecho, a demandas, a juzgado, a vodka con tónica, a un cigarro a medias de chester, a sonrisas robadas, a cogernos de la mano, a no pensar, a no escondernos, a viajar juntos, a viajar separados, a aeropuertos, a reencuentros, a tu a Londres y yo a California, o al revés, que sepa a verano, a nuestros veranos, a invierno, a navidad, a nochebuenas, que sepa a pequeña, a mi amor y a todo junto, nuestro cóctel mortal, nuestro cóctel  hermoso. Llevamos tanto tiempo trabajando en ello que quizás sea el momento de pensar en nosotros, porque cada vez que dices nosotros, yo te respondo quizás.

Amenazas con no volver a decirlo pero siempre vuelves sonriendo, inundando todo de arcoiris que vomito, de mariposas en el estómago, de mirabas furtivas, de besos robados y de te quieros llenos de "nosotros".

Nosotros somos julio, somos diciembre y a veces somos días sueltos, quizás necesitemos que ese quizás sea un para siempre.


viernes, 13 de junio de 2014

El poder de una sonrisa

Hoy escribo más Carrie Bradshaw que nunca, espatarrada en cama, camiseta blanca y pelos al viento y con Calvin Harris en bucle, vale, esto quizás no sea muy demasiado Sexo en NY.

Si es que estoy muy atontada hoy, llevo un día muy loco que ha acabado de la manera más maravillosa posible, mi día ha acabado viéndote sonreír. ¿por qué? porque me habías robado un beso, maldito bastardo.
Tú, mi chico de sonrisa bonita, mi amor infinito, mi mejor amigo, la cosa más bonita que me ha dado la casualidad, tú.

Te dije que si una amistad pasa de los cinco años es para toda la vida, sonreíste, ains, tu puta sonrisa, apoyaste tu cabeza en mi hombro y enredaste tus dedos en mi melena. Yo suspiré y sonreí, esa sonrisa de tranquilidad y felicidad. Si, contigo soy feliz, compartiendo un te en silencio, viéndote sonreír, escuchando tus batallas de guerra y tus "ai lo".

Paseando en silencio, me llevabas agarrada por el hombro y me dijiste que habías perdido cuenta de los años que llevábamos juntos, ¿siete, ocho? nos queda toda la vida juntos, que importa, respondiste. Que sepas que este septiembre haremos 8 años, 8 años desde que apareciste en la puerta de mi casa, llegaste con esa sonrisa para quedarte y para hacerme sonreír a mi.

Tú, que remoloneas hasta el infinito para no marcharte, que me haces prometer que nos vamos a ver más, que hundes tu nariz en mi cuello y haces que se me revolucionen las burbujas del estomago, tú, que me abrazas más de 5 segundos, tus abrazos me hacen sentir bien, querida, importante, me hace sentir tuya.

Y tras el quinto, me voy, me volviste a abrazar, soltarte se hace cada vez más complicado. Cuesta, duele, es complicado. Jode.

Entonces sin saber como, me robaste un beso, fugaz, rápido, sorprendente, aún ahora media hora más tarde sigo pensando en como lo has hecho, ¿por qué? Te miré extrañada y te despediste sonriendo con un "hasta mañana miña rula".

Cada sonrisa tuya es un microcuento que quiero vivir una y otra vez.

Gracias por hacerme feliz a ratitos. Te quiero bicho.

viernes, 30 de mayo de 2014

Mi microcuento


Es la tercera vez que escribo, borro, empiezo a escribir, vuelvo a borrar y vuelvo a escribir regañándome a mi misma que no escriba esto, que me voy a arrepentir, que las cosas están mejor así, pero algo me impulsa a escribir, a abrirme, a pedirte perdón, si a pedirte perdón por haberte conocido, por complicarte la vida, pasó por casualidad, con una sonrisa medio lado, un guiño de ojo travieso y una discusión sobre quien había empujado a quien. En la pelea por los perdones, nuestras manos se tocaron, ¿tú también lo sentiste? ese roce mágico, electrizante, ese momento lo tengo grabado fotográficamente en mi mente, guardado en el rincón de "las sonrisas de Ale".

Todo empezó en esa sonrisa. #microcuento

¿qué pasó? ¿por que un día nos dijimos que lo nuestro no era lo que merecíamos? ¿Estábamos bien? ¿por que decidimos poner distancias? ¿por que siempre dejo escapar las cosas que son buenas para mi? ¿por que tú?

Alguien me dijo una vez que cuando dejas de buscar encuentras, lo he aplicado a todos los aspectos de mi vida con idéntico resultado. La suerte se ha olvidado de mi, me ha desmoralizado, el azar quiere ponerme las cosas difíciles, pero, ¿sabes que te digo? ¡Que nunca choveu que non escampara!

Porque te diré algo más, "cada uno demuestra las cosas a su manera, cara a cara o con iconos del móvil", contigo he aprendido a mandar corazones en el whatsapp y he recordado lo que era reírse a carcajadas.


"Quédate, hagamos todo como la primera vez 
Esperaré mojado en la estación de tren 
Mordiéndome las ganas de querer saber, si saldrá bien 
Tu quédate... "

lunes, 19 de mayo de 2014

La luz de A

Tenía ganas, me apetecía y necesitaba algo que me hiciera sonreír. Estaba cansada de palabras malsonantes, muertes, gore, poniente, oriente, Jon Snows y Khalessis, necesitaba un descanso y me puse a googlear. Miento, a twittear, que yo ya ni googleo. Hacía días que en mi timeline Monica Carrillo, una de mis presentadores fetiche después de mi idolatrada y guapísima Susana Griso publicaba microcuentos,yo me preguntaba que coño sería eso y me fui a papyrefb y al buscar "Monica Carrillo" para mi sorpresa apareció su novela, "la luz de Candela", me la instalé en el kindle y no me volví a acordar, pero hace exactamente 28 horas abrí la luz de Candela y desde la hoja 1 sonreí, me emocioné, os whatsappee, (sí, a vosotros dos, mis trufas!) y os medio obligue a leerla. porque YO he sido Candela, sólo me he enamorado una vez y ha sido así, tal cual lo describe Mónica, paso a paso, dolor a dolor, con mis amigas en ese mismo plan, TÚ eras Manuel y yo era Candela, como yo habrá muchas Candy´s, pero a mi me ha tocado ese trocito que tenía dormido que tantas veces he intentado plasmar en entradas pero no he sido capaz de retratarlo tan bien.
Creo que desde"La mujer de mi hermano", NADIE me había hecho sentir así de vulnerable, emocionada y feliz con un libro.
Debo deciros que es de obligada lectura. 

El tiempo. Todo. Locura. #LaLuzDeCandela #microcuento

miércoles, 23 de abril de 2014

¿y mi maldito abril?

Ya está acabando abril y ni me he enterado de que ha pasado, este año ha sido un soplo, un suspiro.
Mira si ha pasado rápido que ni me he acordado de "nuestra fecha", ni de ti, si me apuras.
 Abril era el mes más dificil de mi calendario personal. Ahora ni me afecta, ¿eso quiere decir que ya te he olvidado? 
Alabado sea Dios, he necesitado 5 años, muchas lágrimas, miles de paquetes de kleenex, 3.459 actualizaciones hablando de ti y dejar de castigarme.

La chica del paraguas rojo ha vuelto a sonreír, ha vuelto a ser feliz. ¿el secreto? Pensar sólo en mi, quererme como nunca me han querido, centrarme en el trabajo, alinear chakras, sonreir menos (es que antes le sonreía a cualquiera), dejar de esperar nada de nadie y lo más importante, dejarme mimar por mi medio limón.

A ella debo dedicarme mi sonrisa.

Para ti, pequeño saltamontes.

lunes, 7 de abril de 2014

Aprendiendo que es gerundio

Con el tiempo he aprendido que si algo se fuerza, se rompe; que hay amistades que no entienden de distancias, que se puede ver una peli juntas una en Noia y la otra en Bruselas; que las oportunidades no aparecen solas, se buscan; que todo esfuerzo tarde o temprano tiene su recompensa;que quien te dice que no vas a lograrlo, después te aplaudirá porque lo has logrado; que no habrá paz para los malvados; que cada cerdo tiene su San Martiño; que la persona que más te va a querer eres tú mismo; que los amigos no son sólo aquellos que están cuando todo es maravilloso, no, los amigos son los que te levantan cuando te caes y te empujan para que vuelvas a andar; que a palabras necias, oídos sordos; que es mejor no esperar NADA de NADIE; que cuando dejas de buscar, encuentras; cuando él te dice que NO te merece es porque efectivamente te mereces algo mejor; que cuando te dicen que lo mejor está por llegar es cierto, llegará tu Jon Snow a inundar tu mundo de color rojo; que las personas que te quieren siempre estarán ahí; que quien no llora, no mama y que TODO, TODO, TODO pasa por alguna razón.

El destino no es cosa de dos, es cosas de tres o de cuatro; es cosa de ir probando las cosas que aparecen para ver cual es la que más compensa, la que más gusta, la que más satisface.

Porque esas personas que aparecen en tu vida por casualidad son las que tienen que quedarse, las que te inundan con sonrisas, con mensajes de buenos días, buenas tardes y buenas noches. Las que amenazan con secuestrarte si no sonríes, las que te ofrecen abrazos, las que quieren hacerte un hueco a su lado en cama por el simple hecho de verte dormir.


A veces es bueno equivocarse, levantarse, caer, desobedecer, cantar, llorar, auto destruirse, desaparecer, resetearse, discutir, enamorarse, volver a equivocarse, sonreír, bailar, sufrir, querer, disfrutar, gritar, patalear...


Ahora estoy en una época donde me apetece equivocarme, estoy aprendiendo a equivocarme, a equivocarme con un chico del jersey rojo.

domingo, 23 de marzo de 2014

Y mi Mr. big no se llama John.

Escribo entre toneladas industriales de chocolate con avellanas, palitos de soja y litros de agua. Es mi momento de tomar decisiones y si tomo decisiones me estreso y si me estreso como. Un bucle autodestructivo.
Soy conocida por tomar las peores decisiones que puede hacer una persona, además no aprendo, una detrás de otra, cada cual peor y pero y peor...

Ayer el amor de mi vida me propuso matrimonio. Sí, todo muy hardcuore.

Remontémonos a mi más tierna infancia, mis 13 años, ¿quien no tiene ojos para una sonrisa preciosa y unos ojos claros bonitos, no, lo siguiente? Que el tuviera 29 a mi me importaba tres cojones...Era la persona más LINDA que había vista en mi vida. Siguió en mi corazón en segundo plano hasta que un fatidicio 24 de marzo de 2009 nos dimos el primer beso. Desde ahí, todo fue in crescendo. Mi devoción por él y mi particular capitulo de Sexo en NY.

Mi Mr.Big, ese que me ha dado tantos malos ratos como ratos increíbles, ratos de sonrisas, ratos de lagrimas, ese que SIEMPRE ha estado ahí. Es él.

Hace un par de años me sorprendió gritándome en medio de un bar que me quería. Yo, que soy la persona más vergonzosa de España y parte del extranjero quise morir y pagó su osadía con meses de negarle el habla. A mi los dramas si no los protagonizo yo, no me van.

El 24 de diciembre de 2013, me agarró la mano, me dijo que me quería (otra vez) y me dijo que quería hacer planes de futuro conmigo. a mi esas cosas me dan la risa, ¿futuro? ¿en serio? pero si voy a morir joven...No me da tiempo a tener futuro.

Pues ayer lo volvió a hacer, esta vez en modo bonito, en un balcón, bajo la lluvia, cambiando un anillo por un cigarro, mirándome a los ojos y  diciéndome que tenia una semana para contestar. ¿una semana? ¿que es esto? ¿un plazo administrativo? Soy abogada, a mi no me vengas con plazos.
El broche de oro a la preciosa declaración fue un "te ofrezco estabilidad, prometo hacerte sonreír cada día, te juro que serás la mujer más feliz del mundo y que te voy a querer cada día más.". Tras semejantes palabras dudé entre saltar por el balcón o decir que sí, pero me caracterizo por masticar mucho las cosas y decidí ir al baño a vomitar. a mi estos sustos, no, que yo vivo muy tranquila.

Llevo todo el día con el móvil en silencio porque cada vez que lo miro tengo un "guasá" de que has pensado, ¿quieres saber que he pensado?  Que es too late, my love.

Mi Mr. Big NO se llama John.  Se llama John Snow.

Y al tercer día resucitó.